Nota.

30 03 2010

Silencio. Esa especial circunstancia en que todo el mundo cesa su actividad y se detienen los motores de la existencia para dar paso a una suerte de ausencia que lo llena todo. Pero ese silencio del entorno nada tiene que ver con lo que sigue sucediendo dentro de la mente… esa máquina maldita que nunca para y que generalmente funciona mejor justo cuando el mundo ha detenido su accionar. Esa máquina llamada cerebro jamás se detiene, y exige a cada rato ser escuchada e interpretada pese a que nunca nos han enseñado sus códigos. Y he ahí que cuando el silencio externo aparece se escucha con facilidad el ensordecedor sonido de la mente; y cuando aparece el silencio interior, o estamos muertos, o no valemos nada.

Creo que necesito del silencio, necesito un poco de soledad para esclarecerme. Saldré. Quizá piense y por fin le ponga fin a mi ambigüedad, el silencio del silencio deberá ayudarme. La soledad de mi soledad bendita.

Cya, gente.








Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.